Tal como os contaba en el post anterior, he optado por hacer un tipo de instalación distinta en cada ordenador. Estos son los resultados.
Podríamos decir que en el Macbook blanco (ed. 2007) en el que he actualizado sin más, he notado una mejora muy notable en el Finder, y en la apertura y cierre de los programas.
En cuanto al iMac “alu” de Nori, ella ha optado por una instalación desde cero, con una recuperación de los datos de su usuario desde Time Machine. La mejora en cuanto a rendimiento se nota un poco más (en parte es un equipo más actualizado que el mío) y podríamos decir que literalmente vuela.
Me llama la atención, ya que no estoy leyendo nada por los blogs de actualidad, que no se mencionen las nuevas prestaciones de Quicktime X (anteriormente incluídas solamente en la versión Pro). El poder convertir con un solo click cualquier película, serie, grabación de la pantalla o de la iSight y subirla a Youtube, MobileMe o pasarla, como se ve en la imagen a cualquier otro dispositivo de la casa es toda una gozada (adiós a los programas habituales de conversión).


En conclusión, hay muchos que habéis preguntado si vale la pena, que si “solamente es una actualización”, etc…, deciros que sí, son 29€, es un sistema operativo que aunque visualmente y de cara al público no ofrezca funcionalidades nuevas, si que interiormente despliega una serie de tecnologías (que de momento, ni os han de preocupar) las cuales permitirán que en pocos meses empecemos a ver como muchas de las aplicaciones actuales mejoran exponencialmente su rendimiento frente a otros sistemas operativos, en teoría, igual de contemporáneos.
Tiempo al tiempo..